La ilusión y el amor son muy diferentes.
Van de la mano, juntos, nunca se sueltan.
Pero no tienen nada que ver:
El amor es fantástico. Es dulce e imaginativo. Obsesivo. Te lleva a la locura más posesiva. Engancha. Es una espada de doble filo que te puede hacer sentir la Reina de corazones y a la vez la más afortunada en el reino de la amargura.
El amor es una guerra de corazones de la que nadie puede escapar.
El amor no es amor si no lleva con él a su inseparable compañero, el dolor; que ciega al mundo. Acaba con sueños, trunca esperanzas, ahoga ilusiones...
La ilusión es mucho mejor que eso.
Es felicidad por el presente. Iniciativa por el futuro.
La ilusión no te defrauda, no te traiciona. Es tuya y de nadie más.
Es una sensación maravillosa, llena de nuevas energías para continuar el viaje.
Es esperanza. Es un día nuevo que nace lleno de vida.
En cuanto a lo de ilusión, no estoy de acuerdo. La ilusión sí te defrauda, sí te traiciona, te ilusionas con algo y luego esa misma ilusión es la que te hace daño. Que es una sensación maravillosa, también, pero muchas veces se convierte en decepción.
ResponderEliminarYo no veo la ilusión así.
ResponderEliminarLa ilusión de la que hablo es aquella que sólo vive en nosotros, en nuestra imaginación.
La ilusión no te defrauda, en el momento que piensas que lo ha hecho es porque ya la has perdido, porque ya no es ilusión sino otra cosa que cruda y triste realidad. En decepción, que es lo que tú me decías.
Desgraciadamente he cambiado de opinion y acaba por gustarme mas la ilusion que el amor, cierta personilla me a hecho cambiar de opinion.
ResponderEliminarNo tengo mucho que decir al respecto, porque vuestras cosas son vuestras cosas y no soy quién para entrometerme, pero ojalá no hubieras cambiado de opinión por el mero hecho de resignarte ante una posible realidad, ya que creo que la ilusión propiamente dicha, merece algo mejor que ser segundo plato de, lo que parece que fue en su día, el amor.
ResponderEliminar